«¡Hale!» «¡Halele!»
Érase una vez un campesino que vivía solo junto a sus campos. Era trabajador y bueno, pero demasiado pobre para pagar una dote, y ninguna familia quería darle a su hija. Por las noches hablaba con sus plataneras para no olvidar el sonido de su voz.
Un día fue a ver al viejo sabio del pueblo y le confió su pena. El sabio le dio un talismán: «Talla una mujer en la madera del árbol más hermoso de tu campo, átale este talismán y verás. Pero ten cuidado: lo que el talismán da, el talismán puede quitarlo».
El hombre eligió un naranjo en flor y pasó días tallando su madera. Cuando la estatua estuvo terminada, le ató el talismán al cuello. La estatua abrió los ojos, respiró y sonrió: era una mujer, más hermosa que todas las del país. Cantaba mientras trabajaba, en una lengua antigua que ya nadie entendía, pero que a todos les parecía dulce.
El hombre era tan feliz que tuvo miedo de perderla. La escondió en su choza y solo la dejaba salir de noche. Pero una vecina celosa descubrió el secreto y corrió a anunciárselo al rey: «En nuestro pueblo vive una mujer más hermosa que tu difunta reina». El rey envió a sus soldados, y la mujer fue llevada al palacio.
El campesino lloró mucho tiempo, y después recordó las palabras del sabio. Fue al palacio, logró acercarse a la mujer en el jardín y le desató con suavidad el talismán del cuello. Al instante, la mujer volvió a ser lo que era al principio: un naranjo, que echó raíces en medio del patio del rey. Al rey solo le quedó un árbol, y el hombre volvió a casa con el talismán apretado en la mano.
No se posee lo que se ama, y la codicia de los poderosos solo les reporta madera.
Lo que se sabe
El tema del árbol o del trozo de madera convertido en mujer es, según la lingüista Marie-Françoise Rombi, muy popular en las Comoras. En 1978 grabó en Mtsapéré (Mayotte) una versión titulada «L'homme et sa femme en bois» («El hombre y su mujer de madera»), que hoy puede consultarse en la colección Pangloss del CNRS: el hombre sin esposa, la mujer de madera animada por un talismán, el rapto por el rey, y después el talismán recuperado y la mujer convertida de nuevo en árbol. El cuentista cantaba una parte en makua, una lengua de Mozambique, que presentaba como la de sus antepasados llegados de África.
Este pasaje cantado recuerda que los descendientes de africanos deportados también han alimentado los cuentos del archipiélago (véase Trata, esclavitud y razias). Otra versión mahoresa, en la que la mujer aparece gracias a un talismán colgado de un naranjo, se ha adaptado como álbum infantil con el título Le Secret de l'oranger.
Para saber más
- Voces del archipiélago Collection Pangloss (CNRS – LACITO), Corpus mahorais : contes enregistrés à Mtsapéré en 1978 par Marie-Françoise Rombi. archivo sonoro en línea con transcripciones.
- Voces del archipiélago Marie-Françoise Rombi, Trois pauvres, deux tyrans, deux princesses. Conte mahorais, 1979. Cahiers d'études africaines, vol. 19, n.º 73-76, pp. 549-578.
- Mirada exterior Anne Lauricella (ill. Izou), Le Secret de l'oranger, d'après un conte traditionnel recueilli à Mayotte, 2011.
